¿Quieres recetas fáciles en tu inbox?

¡Suscríbete al newsletter!
Categoría

Foodie Viajera

Foodie Viajera Recetas

Tortilla Española para todos

noviembre 21, 2018

Aún me repongo de la depresión post vacaciones.

Ese terrible momento en el que vuelves a la rutina y solo te quedan los recuerdos de los días geniales que pasaste paseando, comiendo y bebiendo a tu ancha pancha.

Bueno si, me puse dramática, pero quien no quisiera vivir eternamente de vacaciones?

La mejor forma en la que puedo revivir esos días es a través de la comida, así que les voy a compartir la receta de la mejor Tortilla Española del mundo.

Es fácil pero requiere una serie de pasos para lograr que la papa quede en su punto. Aprendí a prepararla en un curso de Paella y Tapas de Gourmet Madrid Tours con el Chef Fernando, ellos me pasaron la receta, pero yo se las paso tal cual la recuerdo porque es super fácil.

La clase inicia con un tour por el mercado para conocer los ingredientes, yo termine comprando un montón de cosas como mi paella, aceite, azafrán, arroz bomba, paprika y pasta de ñoras.

La clase fue super entretenida y el Chef Fernando es todo un personaje, mis compañeros fueron una pareja de Canada que estaba de luna de miel. Comimos sin relajo la mejor paella y tortilla española de mi vida.

¡Espero que disfruten la receta!

Tortilla Española

Imprimir receta
Servidas: 4 Tiempo de preparación: 30 minutos

Ingredientes

  • 4 papas medianas peladas
  • 1 cebolla mediana pelada
  • 4 huevos grandes
  • sal
  • 1 L de aceite de oliva

Instrucciones

1

1-Pica las papas a la mitad, luego esa mitad a la mitad y luego pica las papas en lascas finas. Reservar.

2

2-Pica la cebolla a la mitad a lo largo, es decir te van a quedar dos partes con raíz y cabito. Ves que la cebolla tiene unas líneas? Corta tiritas a lo largo siguiendo esas líneas y agrégala a la papa.

3

3-Agrega sal al gusto a las papas y cebollas. Mezclalas bien.

4

4-En una olla honda, coloca las papas y cebollas, agrega aceite de oliva hasta cubrir las papas.

5

5-Pon el aceite a calentar a fuego medio o bajo, vas a ver que las papas se cuecen sin freírse.

6

6-Cuando las papas estén listas, escurre el aceite con un colador y deja que se enfríen un poco.

7

7-Bate los huevos, agrega una pizca de sal y agrega las papas a la mezcla. Revuelve bien.

8

8-Pon a Calentar tu sartén a fuego medio. Agrega la mezcla de huevo y papas. Separa los bordes con una espátula.

9

9-Cuando el huevo este bastante cocido es hora de voltear la tortilla.

10

10-Coloca un plato del mismo tamaño que la sartén y presionalo contra la tortilla. Toma la sartén con la otra mano y voltealo completamente, la tortilla debe quedar en el plato.

11

11-Coloca el sartén en la estufa y coloca la tortilla en el sartén del lado que esta crudo para que se cocine.

12

¡Disfruta tu tortilla!

Tips

El aceite lo puedes volver a utilizar hasta 4 veces, pero si cambia de color es tiempo de desecharlo.
Puedes cocinar las papas y guardarlas en el refrigerador para hacer la tortilla en otro momento.
Si eres pro, puedes voltear la tortilla directo con el sartén.
Si te gusta la tortilla bien cocida cocinala un par de minutos más o vuelve a voltearla, a mi me gusta que quede algo liquida en el centro.
No debes batir los huevos demasiado o te quedara medio esponjosa.
Espera a que la papa se enfríe antes de agregarla a los huevos o se te cocinara muy rápido y tendrás huevos revueltos.

¡Hola belleza!

Foodie Viajera

New York, New York

mayo 1, 2017

Yo me catalogo Workaholic, me gusta mucho mi trabajo y como tuvimos tantos cambios en los últimos 6 meses no encontré un momento adecuado para parar y descansar. No, no sigas mi ejemplo, todo en la vida es balance y si no descansas nunca podrás dar el 100% en tus actividades, recuerda el delicado balance del Gym y el Ñam. Continuar leyendo

Foodie Viajera Uncategorized

Conociendo los Sabores de Colombia, una visita a "El cielo"

enero 21, 2016

No hay nada que yo disfrute más que viajar, esa sensación de libertad y aventura, conocer un lugar al cual eres extraño me llena de felicidad.

Hace una semana tuve la oportunidad de hacer un viaje con un grupo de amigas, celebrando la despedida de soltera de Raquel  ¿Se acuerdan de mi amiga de los cooking dates?

Veníamos planeando hace meses y finalmente llegó el día: 11 chicas nos fuimos a conquistar Bogotá.

Llegamos super felices y ya nos estaba esperando Luis, nuestro conductor que se convirtió en el héroe del trip por su excepcional servicio y atención.

No hace falta decir que una de las cosas que más me gusta de nuestro país hermano es lo amable y cordial que es la gente, lo mejor? es que se siente genuino, no es como si te trataran bien por obligación o por querer sacar provecho.

Nuestra primera parada fue nuestro hotel, ubicado cerca del parque de la 93, donde hay muchos restaurantes y cafés para disfrutar a cualquier hora.

Se nos hizo de noche muy pronto y nos tocó ponernos guapas para nuestro primer compromiso, el restaurante El Cielo.

Este restaurante está en la lista de los 50 Mejores de Latinoamérica y ha sido parte del listado desde el 2013, 2014 y 2015. Creo que esta demás decirles que el Chef Juan Manuel Barrientos lleva muchos premios e incluso fue invitado el año pasado a Panamá Gastronómica.

La cocina de El Cielo es creativa, utilizan productos colombianos resaltando sus raíces mientras juegan con técnicas modernas.

Con mucho dolor debo decir que nuestra experiencia fue agridulce, cuando llegamos la encargada de las reservas no incluyó la nuestra, una mesa de 9 personas y al final para poder atendernos separaron el grupo en dos mesas, esto no nos arruinó la noche, pero si le resto muchos puntos a la experiencia en el lugar.

El Cielo no es un restaurante a la carta, tiene un menú de degustación o de Experiencias Sensoriales, como se describen en si sitio web.

Cuando llegas puedes escoger entre el menú de 9 o 12 experiencias, yo decidí disfrutar de la experiencia completa.

Como estábamos muy molestas por lo de la reserva y que demoraron bastante en ubicarnos, nos ofrecieron la experiencia de una mimosa. Nos sirvieron unas copas de champán en las cuales vertieron un poco de nitrógeno líquido que inundó el cuarto de un delicioso aroma a naranjas, debías acercarte a la copa, aspirar y dejar que tus sentidos disfrutaran. 

 Nos trajeron unas tabletas en un plato térmico, agregaron agua caliente y se desenvolvieron unas toallas aromatizadas para limpiarnos las manos, esto era el inicio de la experiencia gastronómica.

Luego pasamos al aperitivo de la casa, que consistió en jugo de guarapo fermentado con ron y granadilla acompañado con un palito de caña de azúcar con una ósmosis de ron. Te tomabas el aperitivo como un shot y luego mordías la caña.

 

 Nos presentaron una entrada que era basada en el chontaduro, su forma me recuerda al pixbae, pero era más grande y dulzón. Este plato consistía en un papel de arroz crocante sobre el cual había crema de chontaduro y piña y unos pétalos de chontaduro, este plato parecía una flor exótica.

 

Era hora de la experiencia de Spa, ya estábamos más animadas con las mimosas y trajeron unos cántaros de metal, en el centro de la mesa había un coco y varias cosas servidas en conchas marinas, vertieron nitrógeno líquido en el coco y de inmediato nos transportamos a una playa paradisíaca, el aroma a coco inundaba el salón mientras nos repartieron una rocas frías de cacao, luego nos dieron arena comestible y nos indicaron que debíamos partir la roca con nuestras manos y exfoliarnos con la mezcla líquida que tenía dentro. Debo decirles que el aroma del coco, el cacao y la galleta eran deliciosos, luego nos lavamos las manos con agua tibia y cuando nos secamos ya no sentías las manos grasosas, pero mantenían el aroma del cacao y galleta.

 

Llegó el momento de uno de mis favoritos de la noche, trajeron un plato hondo y en el fondo colocaron una porción de sorbete de pepino al cual le vertieron una sopa caliente de auyama o zapallo, a un costado había una tostada a base de auyama una salsa de queso feta y un cubo de auyama caramelizado con miel de maple. No tengo palabras para expresar lo deliciosa que es esta mezcla, las temperaturas, las texturas y el sabor era increíble. Realmente disfrute cada cucharada de este plato.


Mientras disfrutábamos de la sopa trajeron el pan de la casa hecho a base de arracacha, lo presentaron sobre un tapete de Mola, lo acompañaron de un puré rústico de maíz y mantequilla caramelizada.

 

Nuevamente el encargado tuvo una cortesía con nosotras y nos dio unos shots conocidos como Astronauta, tomabas media rodaja de limon, cubrías un lado de café, el otro lado de azúcar y luego lo mastican y te tomabas un shot de vodka. La combinación era increíble, no sentías el vodka porque todos los sabores se mezclaban en tu boca. Este shot me sorprendió muchísimo, me parecía una mezcla super extraña pero al final los sabores se complementan muy bien.


Le tocaba la hora al maridaje y otra de mis decepciones de la noche, trajeron un ceviche de langosta y adivinen que? soy alérgica a la langosta y en nuestra reserva se los comunicamos.

Era un ceviche de cola de langosta en un zumo de tomate verde, láminas de rábano, puntos de maracuyá y espuma de coco.

 

Me partió el alma ver a las demás disfrutar de este plato y hablar de lo delicioso que estaba mientras yo las miraba, más tarde me trajeron ceviche vegetariano que honestamente no disfrute. No porque estuviera malo, sino por la decepción.

Comenzaron a llegar los platos calientes, mi segundo favorito de la noche un delicioso mero, cocido al vacío, terminado a la parrilla y luego bañado con una ceniza de especias, servido sobre puré de ñame, acompañado con papas criollas y una salsa de cilantro. Este plato me dejó sin palabras, el pescado estaba increíble, podías sentir el sabor del pescado y el sabor ahumado a romero. Las papas eran una delicia, crujientes y ahumadas por fuera, pero tiernas y delicadas por dentro, el puré y la salsa de cilantro acompañaron divinamente este plato. Yo no suelo comer pescado, pero puedo decirles que podría comer ese pescado el resto de mi vida!

  

El siguiente plato era un pollo rostizado, marinado en cerveza rubia, acompañado con unos chips de papa, un aceite de espinaca y albahaca, unos puntos de bechamel con cerveza negra, puerro rostizado y un rollito de puré de papa criolla envuelto en láminas de aguacate.

 

Continuamos la experiencia con una posta en una salsa demiglace, aquí querían resaltar el maíz por lo que venía con mazorcas baby asadas, puré de maíz, una ensalada de guisantes con vinagreta y arvejas.

 

Cochinillo al vacío, terminado al carbón, presentado en una salsa de borojó acompañado con puré de arracacha, cebolla caramelizada y arvejas.

Paleta nitrogenada de queso costeño, bocadillo beleño y bañada en leche condensada, cada ingrediente por su cuenta no sumaba mucho, pero al probarlo todo como un bocadillo fue una delicia.

 

El último plato fue un juego de texturas gastronómicas de arroz, había helado, crocante, galleta, merengues, malvas, bizcochuelo e incluso hilos de caramelo de arroz. Me pareció un plato super divertido por el juego de texturas que presentaron.

El cierre de la noche fue un espectáculo, evocaron el amanecer en un cafetal, nos prepararon café tradicional filtrado en un envase de cristal, colocaron varias plantas de café en la mesa, trajeron cocadas, merengues, galletas y macaroons para acompañar el café.

Cuando estaba listo vertieron nitrógeno liquido en unas ánforas y una neblina de café inundo la mesa y el salón.

A pesar del inicio de nuestra experiencia en El Cielo, la comida y el talento del Chef dejaron bien el nombre del restaurante. Yo se los recomiendo si quieren una experiencia super diferente y llena de agradables sorpresas.

¿Quieres saber más de la gastronomía y mis aventuras en Colombia? ¡Te contaré más en la próxima entrada!

 

-Alex <3